
Cuando comencé a leer información sobre los primeros prototipos de discos duros fabricados enteramente con chips de memoria, en vez de con discos pensé ya está, este es el próximo paso que se impondrá en breve y que nos hará ir realmente rápido en el tratamiento de la información. El tiempo fue pasando y las noticias sobre estos discos iban disminuyendo, hasta tal punto que durante mucho tiempo no se podía encontrar nada nuevo al respecto, a parte del anuncio de la tecnología. Como siempre, cada vez que sucede esto suele ser síntoma de que o bien la tecnología estaba todavía muy verde o que era un bulo infundado.
Hace unos años comenzaron a aparecer los primeros modelos, pero lo hicieron sin bombo y platillo, que es como me esperaba que se anunciasen. En cuanto pude ver algunas revisiones de producto me di cuenta de que existía un problema con el rendimiento. ¿Cómo un disco fabricado enteramente con chips podía ser más lento y degradarse más que un disco con disco físico, aguja y rotor?
Efectivamente era un problema de costes, hacer un disco con chips de memoria, similares a los de a memoria RAM de nuestros equipos (SDRAM) era una locura, tanto por el coste como por el consumo de energía. Para hacer más económico el disco y a la vez reducir el consumo los fabricantes se han inclinado por la memoria NAND Flash. Este popular tipo de memoria tienen unos serios inconvenientes.
Estos inconvenientes son un poco complicados de entender, si no sabes cómo funciona esta memoria. Si quieres saber más del tema, un buen punto de partida es la página de Ingeniería de Windows 7.
Con todo, no deja de ser un paso hacia adelante en el almacenamiento de datos y una opción a tener muy en cuenta, sobre todo con las últimas generaciones de discos, donde esta tecnología se está refinando aún más.